De autocompasión

En este mundo nuestro, la autocompasión ha estado muy vapuleada últimamente. Con todas estas nuevas tendencias psicológicas, motivantes, espirituales, religiosas; estos grupos de optimismo, sectas del new age que predican la armonía de mente y cuerpo y demás chingaderas, la autocompasión ha pasado a ser despreciada, odiada y temida, la pobre.

¿Quiénes no hemos visto en esas profundas series gabachas como 7th heaven, gilmore girls o grey’s anatomy (esta última la neta me gusta, pero ese no es el punto), etceteras, cuando un(a) protagonista tiene una desgraciada desgracia y se pasa todo el capítulo lamentándose y sientiéndose mierda para, en lo últimos momentos antes de los créditos finales, llega alguien (puede ser desde un jefe, un amigo, un enemigo, hasta un intelectual vagabundo) por lo regular persona sabia y segura, de esas que irradian fuerza y admiración y, con cara decidida y voz atronadora, le dice al desgraciado(a) con una sacudidad o hasta con un madrazo: “¡Deja de compadecerte a ti mismo! Que no te das cuenta que bla bla bla…”. ¡¡¡Y santísimo remedio!!! aquel ser vapuleado se levanta con la frente en alto y una nueva visión de la vida, se sacude la tristeza y vuelve a tener la fuerza para comerse al mundo, cagarlo y volverse a tragar la cagada, todo gracias a esas palabras duras pero ciertas…

Chale.

No se ustedes pero yo veo cierto encanto en la autocompasión. No digo que sea buena, probablemente sea bastante mala y además no tengo ni el conocimiento ni las ganas para discutir todos los pedos sociales que trae consigo un estado autocompasivo. Lo que yo digo es que es, desde cierto punto, es chida.

La autocompasión viene en aquellos momentos en los que te sientes tan pero tan mierda (puede ser por cualquier situación) que ya no te importan los consejos bienintencionados de los amigos (es más, en este punto probablemente los amigos se han hartado de ti), no te importan todos tus logros, no te importan tus cualidades; solo tienes esa segura certeza de que eres mierda, vales pa pura mierda y la gente tiene razón en decir que eres mierda. Es entonces cuando llega esa punzadita de placer morboso y egoísta que tenemos todos los humanos en algún lado, ese sentimiento de sufrimiento sabroson mientras te sigues hechándo vasca a ti mismo, diciendote que eres feo, pendejo, inútil, aburrido, que todo lo que te pasa te lo mereces y que no vales un carajo.

Hay cierta gracia en sentirse nada, porque entonces no esperas nada de ti, lo que espera la gente de ti te vale madres y tu mundo se ha hecho de pronto muy sencillo. No tienes que trabajar más porque sabes que nunca harás nada, no tienes que sufrir el que tu pareja no te quiera porque entiendes perfectamente porque no te quiere, no tienes que ayudar a tus amigos con sus problemas porque sabes que eres una persona mierdera. Le das rienda suelta a tu egoísmo, saboreando pensar que los demás se sienten mal al verte mal, siendo grosero y cortante con las persona que te quieren ayudar y valiéndote madres todo lo que has aprendido sobre las buenas maneras.

En fin creo que la autocompasión te lleva a un estado de desahogo bastante necesario de vez en cuando y hasta; en un modo enfermo y poco saludable, he de admitirlo; disfrutable.

Eventualmente, siempre y cuando no suframos alguna enfermedad psiquiátrica o de plano el problema sea muy cabrón, terminamos saliendo de nuestro estado autocompasivo para volver a tu estado normal (sea cual sea). Retomas tus proyectos, te ves un poco menos feo en el espejo, recuerdas que hay gente más pendeja que tu y las cosas recuperan su gracia. Creo yo que lo malo de la autocompasión no es sentirla, todos la necesitamos de vez en cuando. La cosa radica, creo, en no hacerla un modo de vida, porque, entonces si, que hueva.

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2 comentarios to “De autocompasión”

  1. Lobo Says:

    Los momentos de autocomplasencia son catársis, las cuales son buenas sólo si el que las experimenta las considera así. Recordemos que hay gente que reniega hasta de lo que siente.

    Yo considero que la verdadera estabilidad, esa que te permite conseguir lo que quieres, consiste en que los dos polos estén, sino al mismo tiempo con la misma intensidad, coexistiendo y complementandose siempre.

    ¿Qué significa esto?
    Yo sé que soy un pendejo para armar muebles o cargar cosas, asi que para que me frustro si fracaso al intentarlo, pero tambien se que si hay que hacer algo en lo que soy fregón, lo voy a hacer sin broncas.

    Me caga la gente que se cree chingona para todo.

  2. Gabriela Says:

    Bueno, y entonces por que chingados toda la pinche vida me has estado molestando con esa super cancioncita de que te doy hueva porque siento autocompasion. En fin, tienes razon todos en la vida sentimos autocompasion pero es horrible sentirse asi y esta de hueva hacerla tu forma de vida. Mejor date un balazo y creeme que lo digo por experiencia. Adios Carlangas y recuerda que tu eres rostro y por dicha razon, nunca debes sentir autocompasion. Por cierto creo que tu redacción es buena, sencilla e interesante. Pronto serás Carlos Ibargüengoitia De La Mata Verde.

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